Dime lo que codicias, y te diré quien eres.

Oleo de Noemí Marín Pérez: El deseo.(2009).

Dime lo que codicias, y te diré quien eres.

Después de casi cincuenta años de vida he comenzado a vislumbrar la dramática situación que vivimos los hombres de hoy, y ello gracias al décimo mandamiento; ¿Qué?. Si, ese que para recordarlo hay que decir los nueve anteriores, y que nadie recuerda; Ese que dice así: No codiciaras los bienes ajenos.

Hombre, me dirán algunos de ustedes, no lo recordamos porque hay otros mandamientos mucho mas importantes y trascendentales para la vida como: No robaras; No mataras; No cometerás actos impuros; No dirás falsos testimonios, ni mentiras; O quizás los que los que los resumen: Amaras a Dios, y al prójimo como a ti mismo.

En fin que esto de codiciar en principio no parece ni grave, ni dañino para nadie, por eso es el décimo, seguro que si existieran catorce mandamientos, seria también el último…

Pues bien, lo primero que quisiera aclarar sobre la codicia, es que se codicia lo que se ve, por lo que es un mandamiento muy visual.

Pero volvamos al tema, les decía que este mandamiento me ha ayudado a vislumbrar la realidad del hombre, porque he comenzado a entender que la vida del hombre se desarrolla fundamentalmente en función de lo que cada uno amamos; Si alguien ama mucho el dinero, pues ahí los tienen ustedes, trabajando sin descanso, robando a la empresa, por ejemplo presentando tickets por mayor valor del que les costo la comida y asi conseguir unos euros extras, o escondiéndose a la hora de pagar la cuenta en los bares, o robando los champús de los hoteles, o hasta insultando cuando vemos pasar a un vecino  con el mercedes, etc.; En fin, que la vida del que codicia dinero es simple y llanamente la amargura de querer más y más, y  por tanto de no disfrutar de lo que se tiene.

Pero me dirá usted, ese no es mi caso; En fin, no se ponga así porque codiciar, lo que es codiciar, todos codiciamos: unos el coche del vecino, otros la mujer del cuarto, o quizás el pelo de tu cuñada, el sueldo de los maestros, la suerte de tu sobrina, o la salud de tus padres; No conozco a nadie que este contento con todo lo que tiene y no codicie algo de los demás;  Y además:  ¿Eso es pecado?: ¿Eso es un mandamiento de la Ley de Dios?; No nos haga reir.

Pues si, y no solo eso, este mandamiento es la clave para ser o no feliz en esta vida, pues la insatisfacción de no tener lo que codiciamos nos hace vivir la vida en una continua amargura, porque vemos que la guapa del cuarto pasa de ti, y esta liada con otro, y eso te frustra de tal modo que eres capaz de irte a un night-club, y usar a otra mujer como objeto, o quizás algo peor; O por ejemplo  no aceptas estar siempre con problemas de salud, mientras que miras a los demás, y los ves haciendo deporte, y con 20 kilos menos que tu, y en tu interior los odias; Ojala se estampen, piensas en tus adentros; También sufres cuando no puedes llegar a fin de mes, y ves al maestro de enfrente que esta siempre de vacaciones, y encima puede comprar un coche nuevo, etc….; En fin que la codicia nos lleva a desear, mejor dicho a amar desmesuradamente lo que vemos y no poseemos, y a despreciar, odiar, mentir, e incluso robar, o matar a los que nos rodean, pues proponemos el objeto o persona deseada como objetos imprescindibles para nuestra satisfacción, y los situamos incluso por encima de las personas.

Por tanto, en la vida si hay algo importante que aprender, es saber lo que hay que amar, pero sobre todo, hay que saber hasta donde hay que amarlo, porque la codicia es la raíz de todos los males que nos aquejan.

Por todo ello me atrevería a realizar esta afirmación: Dime lo que codicias, -y cuanto lo codicias-, y te diré quien eres.

Andrés Marín de Pedro.

Anuncios

Acerca de Andrés Marín de Pedro

POR UNA SOCIEDAD RAZONABLE.No existe nada inmoral que contribuya al bien común, en ese sentido el cristianismo tiene mucho que aportar.
Esta entrada fue publicada en actualidad, amor, asesinato, felicidad, infierno y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s