El vendedor de sueños.

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Cuentos increíbles del siglo XXI. El vendedor de sueños.

Erase una vez en un planeta  no muy lejano, una tribu a la que todos llamaban “Los Pañoles”, pues eran gentes muy cuidadosas con las telas; Desde hacía siglos vivían felices gracias entre otras cosas, a que no les faltaba el alimento;  No como sucedía con muchos de su vecinos que andaban siempre mirando a quien robar,  y sin trabajar; En cambio, los Pañoles tenían por tradición alimentarse todos de modo equitativo; Tal era así que los hombres adultos de la tribu cazaban a diario, y ya fuera un león, o una serpiente, todo lo que cazaban lo repartían según las necesidades de todo el pueblo.

 Esto era costumbre desde hacia cientos de años cuando en primer gran jefe Frenando y su mujer Cristabel decidieron que para vivir juntos, todo lo pondrían en común, lo bueno y lo malo; Y desde entonces todo les fue bien a la tribu de los Pañoles.

 Pero ocurrió aquel año, que fue elegido gran jefe de la tribu el joven Arrapastrero, un truhan de mucha monta, que desde joven se había dedicado no a trabajar, sino a “vender sueños”, pues según los que lo conocían mentía más que hablaba; Tal era así que para conseguir ser gran jefe se había aliado con los más perversos y ruines del pueblo; A estos que eran además los mas corrompidos de la tribu, y que siempre intentaban quitarle a los pobres  todo lo que pudieran, les ofreció repartirse los terrenos de la tribu a pedazos, pero como esto les pareció poco, les ofreció también que los alimentos que consiguieran cazar solo seria para ellos, y no los tendrían que repartir; De este modo no solo lo apoyaron, sino que consiguieron que muchos lo siguieran; Y lo hizo del siguiente modo: A los pobres les prometió que dejarían de pasar hambre, y que les daría mucho mas alimento sin trabajar;  A los que vivian a las afueras, él les daría una casa grande en pleno centro del poblado, y a los ricos les prometió que les daría mayores riquezas; Así hizo con todos los habitantes de la tribu, venderle a cada uno, sus propios sueños.  

De este modo fue como consiguió ser elegido gran Jefe de los Pañoles.

Una vez que fue nombrado para cargo de gran jefe comenzó a dictar normas injustas, y empezó a repartir entre los más corrompidos todos los bienes de la tribu, todos los abalorios y objetos de valor los entrego a los ruines que tanto le ayudaron; No contento con eso, decidió que todo lo que cazaran ese año no lo repartiría con los pobres, sino que se lo daría a sus amigos los perversos y corrompidos, y así en poco tiempo, el odio y la envidia se apodero de toda la tribu; Muchos se levantaban hablando de injusticia, pero para callarlos había nombrado al juez Guerson que castigaba a todo aquel que alzara la voz contra el maligno Arrapastrero. Tan dramática fue la situación que muchos de los habitantes morían de hambre, pues todo lo que tenían los pobres lo habían vendió a precios irrisorios para conseguir un poco de alimento; Pero el cruel Arrapastreo para no tener que darles de comer dicto leyes aun más perversas, como que podrían matar a sus hijos antes de nacer, o a sus ancianos,  y así les dijo que tendrían más alimentos para repartir, y pasarían menos hambre; Pero todo era una farsa, pues él seguía repartiéndose todo lo que se cazaba con sus amigos los ruines y perversos, y no dejaba ni las migajas para los pobres.

Todo comenzó a cambiar cuando un día un niño llamado Diago encontró por casualidad un libro en el que contaba como Frenando y Cristabel habían renunciado a todo lo suyo para compartirlo con los demás, y como habían conseguido que todos vivieran felices y unidos; Conto la historia a su madre, y esta la conto en la plaza a su vecinas, y después de unos días en todas las tiendas de la tribu no se hablaba de otra cosa, de que todos podrían volver a vivir felices y unidos si compartían lo que tenían entre todos, y decidieron valientemente un día ir a ver al Juez inicuo que al verlos frente a su casa, tuvo un ataque de ansiedad y poco después decidió retirarse; Ante este suceso,  asustado el gran jefe dijo que toda la culpa la tenía su ayudante un perverso cazador llamado Rojera, pero los Pañoles no se dieron por vencidos y fueron al Castillo de gran jefe Arrapastrero, y le exigieron que dimitiera;  Se pusieron en su puerta durante días, sin hacer otra cosa que estar allí; Así continuaron durante muchos días, hasta que  finalmente, aquel cruel y vil gobernante acuciado por el miedo se vio obligado a dimitir.

Todo el pueblo celebro una gran fiesta y eligieron para gran jefe a aquel niño llamado Diago, porque había sido él, quien les había devuelto la  esperanza enseñandoles que si eran valientes, conseguirían de nuevo volver a ser felices. 

Y a partir de entonces, en aquel cercano planeta los habitantes de la tribu de Los Pañoles, volvieron a ser felices y a compartir todo lo que tenían con los demás;  Pero sobre todo aprendieron que no debía creer a nadie que les vendiera sus propios sueños.

Andrés Marín de Pedro.

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Acerca de Andrés Marín de Pedro

POR UNA SOCIEDAD RAZONABLE.No existe nada inmoral que contribuya al bien común, en ese sentido el cristianismo tiene mucho que aportar.
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