El dogma de la igualdad

 

El dogma de la igualdad.

“No es lo mismo” rezaba la letra de una exitosa canción de Alejandro Sanz, que no solo acertó con una buena música, sino con una rabiosa actualidad, y sobre todo con su comparativa letra.

Hoy tristemente gracias a la revolución francesa el termino igualdad ha puesto sus pies en nuestra sociedad, y desde entonces, no ha dejado de pisotearla y destruirla, gracias, tanto a la ideología socialista y comunista, como a la masonería, pues las tres, se han encargado de hacerla pública, y darle la notoriedad de ser nombrada como una “conquista social”; Tal es así, que estas ideologías, sin darnos cuenta han dejado dentro del hombre de hoy, este caramelo adulterado que es la igualdad, y que la mayoría social hemos aceptado como algo bueno, porque al principio su sabor es muy dulce – igualdad frente a injusticia-y sabe bien, tanto, que ni tan siquiera nos planteamos si realmente al final llevaría algun veneno escondido, puesto que “la igualdad es en sí misma una tremenda injusticia”; Es más, la hemos dado por válida para todas las circunstancias y realidades en las que nos desenvolvemos, siendo por tanto su aplicación más dramática todavía.

Como en casi todas las supuestas conquistas sociales, los hombres de hoy hemos sido ante todo engañados, por eso en la actualidad, la diosa “igualdad” campa a sus anchas en los templos de la política, de la ciencia, de la cultura, y de la economía española; Y hemos sido engañados porqué antes hemos sido adoctrinados: Desde el gobierno se nos adoctrina a través de los medios, y de la cultura que reciben nuestros hijos en las clases, es la moda que imponen las marcas en los anuncios, es ya una norma social; Incluso somos adoctrinados en nuestra propia casa, pues se nos dice que somos iguales los padres que los hijos, los abuelos que los nietos, las hermanas que los hermanos, etc.; Hasta en el trabajo hay que igualar las horas que estamos, y los sueldos que percibimos por ellas; Con respecto a la ley todos somos iguales por Santa Constitución, y hasta para morir quieren igualaros, con la eutanasia; Las religiones son todas iguales, en clase todos somos educados ciudadanamente iguales, los maestros y médicos son todos iguales; ¿Qué es eso de la conciencia?; Así también los recién inventados modelos de familias son ante la ley iguales, con los mismos derechos por ejemplo para adoptar, aquí ya todo es matrimonio, ósea que todo es igual, y hasta con la moda, las series televisivas, los pisos donde vivimos, y el lenguaje que usamos, todo se está igualando, igualando a la baja, porque para igualarlo hay que igualar con el mínimo nivel, así les va por ejemplo a los estudiantes, a los parados, a los pensionistas, etc.

La igualdad ha pasado en trescientos años de ser una elucubración mental propia de algún estulto, a ser un dogma social, una religión sagrada que nadie se atreve a discutir, y menos a rebatir; Es más, han creado una fuerza de elite coercitiva que es la encargada de velar por la imposición totalitaria de la igualdad, y aquí tenemos a nuestro gobierno socialista llevando a cabo estas políticas totalitarias y dogmaticas sobre la igualdad a todo los niveles sociales, y para ello en primer lugar se nombro por primera vez en la historia de España el Ministerio de Igualdad, y se comienza a usar la cimitarra igualitaria que da mandobles a todo aquel que alce su voz, porque el Sr. Zapatero tiene un proyecto, y un ideario para hacer desaparecer todas las diferencias: la diferencia de género, también la diferencias sociales, las diferencias culturales, las diferencias económicas, las diferencias religiosas, y así todos seremos y viviremos en un vulgar e injusto modelo de igualitaria pobreza social.

Por eso abramos los ojos, si mi hijo estudia más que el niño de mi vecino, ¿Por qué tienen los dos que pasar curso cuando a su hijo le han quedado tres?; Yo soy católico ¿Por qué tienen mi hijo que estudiar Epc, si va en contra nuestro ideario familiar de formación?; ¿Por igualdad?; ¿Por qué si yo en tres horas hago más trabajo que otro trabajador en ocho, vamos a cobrar los dos lo mismo?; ¿Debe ser tratado igual un Ingles y un Español para ser atendido en un hospital, o para recibir clase en España? Pues no, lo normal sería que atendieran primero al Español y posteriormente al Ingles, pero entonces te dicen que eres racista; Pues lo mismo que doy primero de comer a mis hijos, y si queda pues ayudo a los demás, pero no les quito el pan a mis hijos y alimento orimero a los ingleses; De lógica; ¿Por qué va a ser igual ser católico, que pertenecer a la secta de los testigo de Jehová?; ¿Cómo van a tener los mismos derechos un matrimonio que una pareja homosexual para adoptar un niño, o para conseguir un piso? ¿ Es lo mismo matar una lagartija que un abortar un niño?; No es lo mismo, sin lugar a dudas no es lo mismo.

Entonces ¿qué es lo que ha pasado para que todo esto suceda?

 La igualdad es la religión multicultural del estado que está siendo impuesta por el gobierno socialista, y se manifiesta por decenas de dogmas falsos que nos vemos cada día obligados a aceptar, consiguiendo que nos acostumbremos a no darles importancia, para que finalmente sean algo natural, algo que ya vemos normal.

Estos dogmas, están llevando a nuestra sociedad a una degradación política, social, cultural, económica y religiosa como jamás se había conocido en España; Pues como dice el evangelio: “ Por sus frutos los conoceréis”.

Alcemos la vista y veamos los frutos de los dogmas de la igualdad : aumento de la incultura, crisis económica y paro, degradación social, perdida de los valores, degradación política, perdida de libertad, imposición cultural, relativismo, desaparición de la iniciativa individual, aparición de una pequeña elite oligárquica que lo controla el poder, evidentes injusticias, mínimo esfuerzo, aumento de la violencia, inmigración desordenada, etc.

Es necesario desenmascarar estos fantasmas dogmaticos, y crear una sociedad basada en las capacidades individuales, en el esfuerzo personal y colectivo, en los valores, y en la ayuda a los débiles y necesitados, y no en mentiras tan sórdidas como que todos nacemos, y somos iguales; Ya quisieran que esto fuera verdad los millones de niños abortados en España.

Andrés Marín de Pedro.

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Acerca de Andrés Marín de Pedro

POR UNA SOCIEDAD RAZONABLE.No existe nada inmoral que contribuya al bien común, en ese sentido el cristianismo tiene mucho que aportar.
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2 respuestas a El dogma de la igualdad

  1. Nacho dijo:

    Igualdad, qué cosa más fea.
    Hay que luchar por la libertad y la singularidad de cada individuo.

    Siendo iguales es más fácil manipularnos.
    Pero la libertad hay que ejercerla y eso da miedo a muchos. Libertad es responsabilidad.

    Un saludo y muy buen artículo.

  2. Igualdad no es hacer crecer a los debiles y pequeños hasta las altas esferas economicas, libertarias o sociales; Es justamente lo contrario : rebajar lo excelente para equipararlo a lo deficiente; En el fondo igualdad es sinonimo de consecucon de la inferioridad sumisa, para de este modo poder manipularla sin esfuerzo por la minoria gubernamental.

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