Dignidad o muerte.

Al adentrarme en el estudio del tema de la eutanasia, me acabo de encontrar con el primer y quizás fundamental nudo del problema. Me refiero al término “digno”.

Hoy se habla fundamentalmente de “muerte digna” y para ello, desde ambas orillas de este revuelto rio, se intenta acercar la barca de la dignidad a cada una de las orillas; pero vayamos por partes:

Mientras desde una orilla se afirma que la dignidad al hombre le viene por ser creado a imagen y semejanza de Dios y por esto todo hombre en cualquier situación tanto física, como sicológica es digno, independientemente por tanto de su estado vital; Para los de la otra orilla, sin ningún axis al que acogerse, ven la dignidad en función de la situación de la persona, es decir a la calidad de vida de que disponga cada ser humano.

Puestos una frente a la otra,- la dignidad ontológica, frente a la dignidad cualitativa-, parecen irreconciliables y la batalla por quien conseguirá llevar al ser humano a su orilla parece inevitable y fundamentalmente irreconciliable.

Llegados a este punto parece lo más apropiado optar por rendirse, porque aparentemente no existe ningún lugar común a ambas visiones de la vida, pero quizá no sea del todo así:

Quizá deberíamos salir del campo de la filosofía, para adéntranos en el campo de la moralidad, en el mundo de la ética y allí quizás encontremos la aguja para coser este aparentemente in-arreglable descosido.

Quizá el lugar común de estas dos perspectivas desde un punto de vista moral sea el evitar el sufrimiento; Pues es este el que impulsa en la mayoría de los casos a admitir como buena a la eutanasia; Dado que frente al sufrimiento la única solución es la muerte, según afirman los defensores de la eutanasia; Quizás sería importante hacer una campaña informativa dando a conocer que los sufrimientos físicos están totalmente domeñados; Ninguna persona tiene necesidad de sufrir, pues la medicina dispone hoy en día de los medios necesarios para su total erradicación.

Entonces ¿Cuál es el problema?.

El problema se presenta porque la dignidad no es solo desaparición del sufrimiento sino que aparece la incapacidad del hombre de hoy a aceptar vivir con el más mínimo de los inconvenientes ya sea físico como sicológico; Una sociedad que frente al más leve dolor toma varias pastillas, que acude asiduamente al sicólogo porque no se entiende, unos padres que no aceptan que sus hijos cuiden de ellos, que no quieren molestar, una sociedad en la que soportar cualquier sufrimiento es de idiotas, una sociedad infantil, no aceptara jamás que vivir postrado en una cama, dependiendo de que te alimenten y te vistan y donde lo único que funciona si es que funciona, es el cerebro, pueda ser para otro o para uno mismo, una vida no solo digna, sino fantástica de ser vivida.

Pero ¿como conseguir que una persona esté dispuesta a vivir totalmente dependiente de los demás y además feliz?

Esto solo puede venir del amor y la esperanza. Si uno se siente querido, puede vivir con plenitud en el peor de los dramas; Si uno tiene una esperanza de cura o de vida eterna, todo lo que pase recobra un sentido, porque hay una salida; Sin amor y sin esperanza todo se derrumba.

Por eso en primer lugar creo indispensable rodear a todos los enfermos de los cuidados necesarios para que sus días puedan resultar llevaderos y al mismo tiempo es necesario darles el cuidado y cariño que en la actualidad damos por ejemplo a un recién nacido, y de este modo les ayudemos a nuestros mayores y enfermos a vivir sus días con paz.

Y si después de estas proposiciones sigues queriendo una muerte indigna, es decir la eutanasia como única solución, solo me quedan unas pocas palabras que decirte: La muerte más digna que existe es la muerte natural, todas las demás muertes son artificiales y violentas, y de estas últimas solo conozco tres: el Asesinato, el Accidente y el Suicidio, y no creo que ninguna de ellas conlleve la dignidad que buscas.



Andrés Marín de Pedro.

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Acerca de Andrés Marín de Pedro

POR UNA SOCIEDAD RAZONABLE.No existe nada inmoral que contribuya al bien común, en ese sentido el cristianismo tiene mucho que aportar.
Esta entrada fue publicada en accidente, asesinato, educacion, eutanasia, familia. vida, libertad. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Dignidad o muerte.

  1. lojeda dijo:

    Os acabo de enlazar en mi blog. Confío en que sirva para que la gente os conozca más.
    De todas formas, intentaré reflejarlo en un post, dando a conocer los tres enlaces que tenéis.
    un abrazo

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